Esto no es un sueño
- Martes, Julio 13, 2010, 2:07
- Deportes
- 9 comments
LUCÍA TABOADA
MADRID. Dice Eduardo Galeano en su obra “El fútbol a sol y sombra” que “el gol es el orgasmo del fútbol“. Como el orgasmo, el gol es cada vez menos frecuente en la vida moderna”. En España ha habido goles memorables como aquel de Telmo Zarra en el Mundial del 50 o ese otro de Fernando Torres, no tan lejano en el tiempo, que ponía a España en lo más alto del fútbol europeo.
Pero ninguno es ni será -al menos en 4 años- comparable al gol de Andrés Iniesta, el del 1-0, el de nuestro primer Mundial. Un gol que se eternizó entre delirios agonizantes y corazones agarrotados. Llegó en el minuto 116, en los compases finales de esa locura exhausta de las prórrogas, para permanecer en la historia y memoria colectiva para siempre. Fue un gol orgásmico, que diría Galeano. Tuvo que llegar de la mano de ese chaval de aspecto casi enfermizo que rehuye flashes y protagonismos. Y cuando lo hizo, ese pequeño hechicero del balón se descubrió su camiseta interior con un mensaje que todavía conmociona por su humanidad y su grandeza . Dani Jarque, desde el cielo, sonrío.
Pero el del 11-J no fue sólo, ni mucho menos, el triunfo de Iniesta. Si por algo
es meritoria esta selección es por haber impuesto un sentimiento colectivo y encumbrado un juego orquestado donde el toque se entiende y se hilvana, donde el balón manda.
Con este Mundial y con esta selección, esa España crecida sobre la frustrante historia ha conseguido redimirse. El fútbol paralizó el país, desertizó sus calles, normalizó (al fin) sus banderas, impuso sus colores. Las lágrimas de Iker Casillas bajo palos fueron y son las lágrimas de una España rendida a la alegría. Esa alegría inocente de los primeros triunfos.
Y qué decir del rival. De haber ganado Holanda hoy se hablaría de una de las victorias menos convincentes de toda la historia de la competición. La Holanda de este Mundial de Sudáfrica no fue digna heredera de aquella ingeniera imaginativa apodada “La naranja mecánica” que encandiló a propios y extraños por los años 70. La Holanda de la final fue tosca, hermética, abúlica, con la excepción de algún brote talentoso de Sneijder y Robben.
España puso la magia en un Mundial bastante desprovisto de arte. España fue campeona por justicia poética. El fútbol nos la debía. Disfruten, recréense, lloren, abracen, voceen, vitoreen, celebren. Pero sobre todo abran bien los ojos porque…¡Esto no es un sueño!
About the Author
9 Comments on “Esto no es un sueño”
Escribe un comentario
"Gravatars" son diminutas imagenes que se muestran. Consiguelo Aqui son gratis!
qué textazo, casi me sacas la lagrimita…
Me has dejado sin palabras y muy emocionada. Enhorabuena!
El fútbol unió a España, y este mundial, que tantas sorpresas ha deparado, ha sido magnífico, igual que este texto.
esta prosa futbolistica no se lee ni se escucha a los profesionales mas vistos y leidos en la prensa española.Enhorabuena periodista
No vale
Siempre me emocinan tus articulos, como sabes jugar con las palabras dándole ese toque tan personal. Esto creo que no se estudia en la carrera, se lleva dentro. Felicidades
espectacular
Olé mi compi, qué arte tiene escribiendo!
Como siempre INCREIBLE!
Pero bueno….ya hablaremos!